¿FUSIL O GUITARRA?

608

The last excutioner fue realmente una grata sorpresa. Además de abordar una historia de por sí entretenida, lo hace con genialidad. Una buena recreación biográfica acerca de la vida de Chavoret Jaruboon, el último verdugo de Tailandia en ejecutar mediante arma de fuego.

La sensación que queda es que estamos frente a una película que merece más exposición de la que tuvo en su momento; resulta una buena carta para presentar el cine tailandés en festivales internacionales. No me cabe dudas que ganaría uno que otro premio. Porque la verdad que consigue ser magnética. Y no solo eso, la propuesta es fresca y novedosa, con una idea brillante como motor de acción:

Los seres humanos somos privilegiados por contar con manos y pulgares que nos permiten hacer todo tipo de cosas. Como diría Oswald Spengler, «el hombre es el único ser que verdaderamente inventa un instrumento». Algunos tan llenos de bellezas como las guitarras; otros cargados por el diablo como los fusiles. The last excutioner consiste en explorar quién es, en definitiva, este extraño personaje que dejó su veta artística (con la cual enamoró a su esposa) para convertirse en verdugo. ¿Cómo llegó a destinar sus manos para un fin tan opuesto?, ¿lo disfrutará, o será para él solo un trabajo?

Chavoret también fue esposo, padre, abuelo. Formó su propia familia pese al riesgo que implicaba por posibles venganzas. Surge entonces la gran interrogante: ¿cómo pueden conjugar todas estas facetas y conseguir el equilibrio? Acaso, ¿se puede? Y si no, ¿cómo conseguirlo?

A lo largo de The last excutioner van surgiendo preguntas fundamentales acerca de la vida misma que invitan a seguir el cómo Chavoret Jaruboon -hombre que pudo mantener a su familia gracias a la muerte- tendrá que verse enfrentada a ésta.

Chavoret Jaruboon pasó a ser una celebridad por ser el último verdugo de Tailandia con más de 50 muertes atribuidas a su inquebrantable índice derecho.

Esperaba encontrarme con otra de las tantas películas de denuncia en contra de un sistema penal sanguinario (que sigue existiendo pero con inyección letal). Pero no. The last excutioner posee un argumento de lleno biográfico. La apuesta es osada y deja de lado lo evidente.

Muy recomendada.

Acerca del autor

Crítico de cine y fanático de la comida china. En búsqueda de la mejor película asiática mientras devoro wantanes (porque, sinceramente, son mucho mejores que las gyosas y los arrollados primavera).

¿Qué te pareció?

You don't have permission to register