HISTORIA DE NIÑOS, ANIMACIÓN PARA ADULTOS

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Tiempo atrás revisamos dos películas de Yeon Sang-ho, un director que está dando que hablar por su última película Train to Busan (2016) que consiguió batir el record de audiencia del cine coreano con más de 10 millones de espectadores.

Es interesante hacer ver que los inicios de Sang-ho fueron animados. Y es a nuestra consideración en donde debería quedarse. Así queda demostrado con dos joyas. La primera, The fake; y la segunda, su ópera prima: The king of pigs, que es la que revisaremos a continuación.

The king of pigs (Dwae-ji-ui wang) es verdaderamente una oda a la violencia psicológica. Pero una oda que no es burda ni antojadiza. No se trata de provocar angustia porque sí. No. Es justamente lo contrario: invita a la reflexión acerca del abuso en los colegios, una problemática recurrente y muchas veces tabú, en donde es más sencillo hacer la vista gorda a enfrentar el problema.

The king of pigs, se desarrolla de manera magistral. Con ritmo e intensidad. Con diálogos mordaces para una relato demasiado creíble que da cuenta de la historia de dos amigos de colegio que se reencuentran luego de 15 años para conversar de la vida y rememorar esos tiempos tristes de abuso, sobrevivencia y frustración. Los recuerdos giran en torno a un compañero defensor que les hizo la vida más soportable y el triste desenlace que tuvo éste. Hablar más acerca de la trama sería caer los nunca bien queridos «spoilers» así que me limitaré a lo que dije y que es la esencia del film. Con eso basta. El montaje de The king of pigs es ágil, sin tropiezos, con buen manejo de flashbacks, y si bien la animación no deslumbra por su arte, poco importa. Al poco andar su cariz animado pasa irónicamente a segundo plano. O mejor dicho, se vuelve de carne y hueso gracias a la intensidad emocional con que es tratada. Estamos frente a una película animada que se desdibuja y que se vuelve muy real.

Así que quede claro que los recursos narrativos no van por aquí. Eso que quede claro. Que sea animada no apacigua lo explícito de la violencia. No es su intensión por lo demás ya que lo que prima aquí es el impacto. Podría o no ser de animación y conseguir la misma identificación y carga psicológica. He ahí donde radica lo brillante.

The king of pigs es muy real para ser animada y aborda de manera muy cruda una realidad que persiste en el tiempo: la ley del más fuerte en los colegios. Los ricos vs. los pobres; los matones vs. los débiles; la violencia vs. la sumisión; los populares vs. los buenos alumnos. Y claro está: las consecuencias de la mala calidad de la niñez en la vida adulta. Cómo se proyectan las vivencias traumáticas en la psique humana.

Acerca del autor

Crítico de cine y fanático de la comida china. En búsqueda de la mejor película asiática mientras devoro wantanes (porque, sinceramente, son mucho mejores que las gyosas y los arrollados primavera).

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